Microfranquicias

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Por: Alfonso Riera

Socio-Director de Front Consulting Group

Director y expresidente de la Cámara Venezolana de Franquicias

arierafrontconsulting.com

El proceso evolutivo del sector franquicias en Venezuela ha sido uno de los mas efervescentes del continente en los últimos años, tanto albergando franquicias extranjeras como generando franquicias locales. Uno de los formatos mas originales producto del ingenio empresarial criollo son las llamadas “microfranquicias”, conformadas por los ya comunes “kioscos”, “carritos” y “stands” que han conquistado buena parte de los puntos comerciales de las principales ciudades del país.

 

Este tipo de franquicias se caracteriza por tener unos costos totales de inversión relativamente bajos, oscilando entre los 25mil y 250mil Bolívares Fuertes aproximadamente; igualmente son negocios “monoproveedores” y “unipersonales”, en el entendido que generalmente son surtidos por un solo proveedor que suele ser la empresa franquiciante, y son atendidos por un solo empleado. Estas características son derivadas de una realidad socio-económica de generar negocios ligeros, muy típica en Latinoamérica.  Esto permite a los inversionistas incursionar en un negocio propio con montos asequibles, de sencillo manejo operativo, proveeduría directa por parte de la casa matriz, y la posibilidad de ubicarse, no en locales comerciales, sino en escasos metros cuadrados de espacios bidimensionales, manteniendo así costos operativos moderados y que bien ubicadas pueden llegar a producir beneficios muy interesantes. He allí el porque del nombre con el cual se les denomina: “microfranquicias”.

Venezuela ha sido cuna de una gran variedad de este tipo de franquicias generalmente inclinados al rubro alimenticio, con estándares de calidad e higiene suficientes como para haber reivindicando varios de nuestros productos mas tradicionales, contando así con conceptos de ventas de chicha, cocadas, recargas de cartuchos, kioscos inteligentes, raspados, cachapas, pastelitos, perros calientes, tequeños, comida mexicana, café, dulces, entre otros, que habiendo probado su éxito en el mercado local, algunas comienzan ya a incursionar en la exportación de sus conceptos.

Sin duda este tipo de negocios ofrece alternativas a todo tipo de coyunturas y vale el esfuerzo  analizarlas como posibilidad de inversión.