Yogurt Boom: donde la felicidad tiene forma de helado

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Mejor que el primer rayo de sol por las mañanas o la tranquilidad del silencio en un lugar remoto, es para él, abrir las puertas de su negocio, de su franquicia, de su esfuerzo.

Siempre hay que ser el primero en llegar”, son los buenos días que su consciencia le da cuando en el primer paso a un nuevo día de trabajo. Mientras recoge los restos de un día ocupado, no puede evitar recordar aquel día en el que su proyecto consiguió su personalidad.

 —Tiene que ser un nombre que suene a diversión, a familia— dijo él, Papá, al resto de la familia.

Era un reto importante, sus hijos que todavía estaban pequeños, no entendían mucho todo eso de los negocios, ni hablar de lo que era una franquicia. Pero era como una misión, Papá tendría una tienda de helados de yogurt y el nombre tenía que ser genial.

 —¿Quizás algo como Yogurt Max?— opinó Papá.

Los niños que se emocionan con todo, al principio estuvieron de acuerdo, pero luego fueron encontrando algunos problemas con esa propuesta y sugirieron seguir en la búsqueda. Todos, asombrados con la creatividad del grupo lanzaron muchos nombres, muchas opciones.

Como buena ama de casa y jefa real de la familia, se sentó en el lugar para unirse a la conversación y comentó.

 —Me gusta Yogurt Boom…

Todos supieron que esa era la opción correcta y no hubo que buscar más. Papá sabía que ese sería el nombre que le daría vida a su proyecto.

El proyecto tomó dos años para estar listo y ser lanzado al público, pues se merecía que todo fuese impecable. Hoy Yogurt Boom está presente en el 90% de los centros comerciales en Maracaibo y su expansión es indetenible, no sólo en territorio venezolano sino más allá de sus fronteras.

Yogurt-Boom-LogoCada vez que se sirve un helado, que un cliente se sorprende con el sabor o cuando un niño está indeciso sobre lo que quiere, porque se le hace imposible escoger, son recuerdos que pasan por su mente; y mientras los clientes van llegando a lo largo del día, recuerda que nunca pensó que sería posible crecer al ritmo que lo han hecho, por lo que agradece la decisión de haber acudido al equipo de Front Consulting, que para él fue el gran secreto; buscar socios y no empleados, compartir su visión, su ambición y su esfuerzo.

De esta manera, entiende un poco más, su compromiso con sus franquiciados, su familia en los negocios. Que como representante de la marca de todos, debe estar a la altura de los requerimientos y de la demanda que siempre sube.

Ya hoy, cuando sus hijos han crecido viendo su éxito, esta ansioso por unir más franquiciados a su red profesional para llevar a Yogurt Boom al próximo nivel.

El día termina, la labor se cierra una vez más y de último, como le gusta, es el encargado de cerrar la puerta. Se da vuelta para regresar a casa y se le pasa por la mente lo que siempre le ha dicho a sus hijos:

 “Un negocio es como una relación, hay que amarlo, hay que dedicarse a el todos los días y aunque algunas veces se complica… la recompensa, siempre hace que valga la pena”