El Desarrollo de los Centros Comerciales en el Interior del País

La realidad de nuestro país es tan cambiante como el ritmo de nuestras empresas y esas son unas de las pocas cosas que se pueden asegurar hoy por hoy, sin embargo, el día a día que todos tenemos como consumidores es indetenible…todos hacemos mercado, vamos al banco, comemos, buscamos hacer algo que nos entretenga, darle lo mejor a nuestras familias, entre otras cosas, que en su mayoría por no decir todas, las conseguimos normalmente en los centros comercial.

Pero la verdad es que no todas las ciudades o poblaciones del país cuentan con centros comerciales dentro de su infraestructura, pero repito, las necesidades de sus pobladores han estado, están y estarán, porque como mencioné son indetenibles; ahora bien, nos todas las regiones necesitan el mismo tamaño de una de estas estructuras comerciales, ni requieren de los mismos formatos, tiendas, comidas, servicios, diversión o tiendas anclas, por ello creemos fervientemente que todas poblaciones necesitan un formato a su medida, para eso dedicamos estas pocas líneas.

Es decir, ¿podemos construir centros comerciales en todas las localidades del país? Y la respuesta de nuestra parte de manera inequívoca será “SI”, el tema es como dimensionar y conceptualizar dichos proyectos, para ellos surgirán preguntas como: ¿Cuál será el mejor terreno?, ¿cuantos niveles comerciales podrán hacerse? O ¿deberá hacerse solo en planta baja?, ¿Cómo aprovechar al máximo mi terreno, sin que la oferta para con los comerciantes, compradores e inversionistas (que son los clientes primarios, ya que, sin ellos estos formatos no tienen sentido de ser) sea poco atractiva?, ¿cuentos puestos de estacionamiento debe tener mi proyecto? O ¿Qué tanta relevancia le debemos dar al transporte público?

Todas esas y muchas otras interrogantes tienen respuestas que ayudarán a cometer la menor cantidad de errores posibles en un nuevo desarrollo, lo que se traduce automáticamente en rentabilidad para el desarrollador, ya que, aprovecha mejor sus espacios, estructuras y sobre todo el tiempo. Ojo, no sin dejar a un lado sus clientes primarios (comerciantes, compradores e inverisonistas para los locales) y mucho más importante el consumidor final, que es quien visita y consume valga la redundancia, dentro de estas instalaciones; todo esto en buena parte logrado una buena planificación, buenos arquitectos, solidez constructiva y una comercialización ordenada de los espacios comerciales.

En este orden de ideas cabe destacar, que es cada vez más común ver que el desarrollo de los centros comerciales ataca a todas las zonas del país y que la acogida por toda la comunidad partiendo dese los constructores que desarrollan estos proyectos, los entes gubernamentales que velan por el cumplimiento de las normas y el bienestar de la comunidad, los comerciantes y la población en general, ven en estos complejos la forma más expedita de tener todo en un solo lugar para servir las ten mencionadas necesidades que hemos mencionado.

Es por esto y muchas otras cosas que seguiremos viendo nuevos centros comerciales que abrirán sus puertas en este y los próximos años en todo el país, en ciudades como Cabimas, Los Puertos de Altagracia, San Francisco,  San Diego, Cabudare, Maturín, Valencia, Valera, Ciudad Bolívar, San Carlos, Calabozo, Barcelona, Guanare, Coro, etc…, esto sin olvidarnos de nuestra siempre noble ciudad capital, la cual, siempre esta constante movimiento y no deja de sorprendernos a los vinculados al sector.

Para con concluir esta reseña les dejo como reflexión, que indistintamente del lado la acera este usted sentado, es muy poco probable que la construcción de un centro comercial en su plaza no le termine bendiciendo, pero se debe velar por que las cosas se hagan bien en todos los sentidos y para ellos se requiere la participación y colaboración de todos los intervinientes.

Y ustedes. ¿Qué piensan al respecto?